lunes, 22 de agosto de 2011

Y, AHORA, LAS CUENTAS



Ya se ha ido el papa y ya se han ido muchos de los peregrinos que han invadido Madrid, sus calles y plazas, sus transportes, sus museos, sus parques... y sus televisiones. Ahora es el tiempo de las cuentas, porque, siguiendo las enseñanzas del Evangelio, hay que dar "al césar lo que es del césar y a dios lo que es de dios".
Estos días, se han puesto al servicio de ese dios y de este papa todas las infraestructuras de una ciudad que, atada de pies y manos, ha sido entregada como sacrificio con el que aplacar la presencia en las calles de la más conservadora de las iglesias, alineada junto al PP en contra de cualquier avance social.
Pero, si esas eran las cuentas que se hacía el Gobierno, mucho me temo que las ha errado de medio a medio.
Va a ser difícil que, en adelante, alguien se atreva a poner en su sitio a la Conferencia Episcopal. No cabe duda de que han cubierto sus objetivos y con creces, porque, durante una semana, sus mensajes, más que sencillos, simples, han martilleado nuestros oídos y, lo que es peor, los de tantos niños y adolescentes, manejados como marionetas a pleno sol, con riesgo, incluso, para su salud.
Aún recuerdo aquella primera visita de aquel otro papa a España en 1982. Fue apenas unos días después de la victoria socialista en las elecciones generales, aunque aún gobernaba el centro derecha de la UCD que lo hacía en funciones. No sé si fue porque la iglesia no tenía entonces tantos grupos de poder o porque aún pesaba la huella del cardenal Tarancón en la Conferencia Episcopal, lo cierto es que aquella visita ayudó a tender puentes y fue beneficiosa para todos.
La que acaba de concluir ha sido demasiado invasiva para no haber abierto algunas heridas entre quienes no comparten la fe ni, mucho menos, los métodos de esta iglesia.
Rouco se ha salido con la suya y ha agrandado su espacio en Roma. Así que quien sabe si el próximo papa no habrá saldo, como Manuel Fraga, de Villalba de Lugo. De momento ya se cree con fuerza y poder como para despreciar sus compromisos con algunos medios de comunicación, faltando a la cita acordada con la SER.
Reconocido el éxito de Rouco y "su" iglesia, creo que es de ley que todos sepamos cuánto ha costado le fiesta y que, en el Congreso que preside el excesivamente reverente Bono sepamos, como en las del Gran Capitán, de dónde ha salido y dónde ha ido a parar cada céntimo gastado en este megamitin que, lo siento por el PSOE, se va a volver en su contra de aquí al 20 de noviembre.

2 comentarios:

Axel dijo...

Hola Javier, hace tiempo que sigo tu blog, y como en gran parte de lo cuantas estoy de acuerdo con tu opinión, hoy me he atrevido a trasladar esta entrada a un blog que tenemos compartido varias personas. Espero no te moleste, si así fuese házmelo saber. He intentado mandarte esto por algún correo, pero no tienes ninguno de contacto, o al menos yo no lo encuentro.
Un saludo.
http://piratasdeaxel.wordpress.com/2011/08/21/la-telepatia/#comment-32666

Apoyo tu voz crítica con todo lo que está pasando.

Javier Astasio dijo...

Gracias, Axel. Cuentas con mi permiso, como no podía ser de otro modo